¿Qué es la Enfermedad Renal Crónica?
Los riñones sanos hacen muchos trabajos importantes. Eliminan los desechos y el exceso del agua de su cuerpo, ayudan a producir glóbulos rojos, a mantener los huesos sanos y a controlar la presión arterial.
Cuando usted tiene Enfermedad Renal, el daño renal evita que los riñones realicen estan tareas importantes como deberían. El daño renal puede deberse a una lesión física o una enfermedad como la diabetes, presión arterial alta u otros problemas de salud.


¿Cómo detectar la Enfermedad Renal Crónica?
Hágase una prueba de detencción. La Mayoría de personas con Enfermedad Renal temprana no tienen síntomas. Es por esta razón que es tan importante realizarse un análisis de detección.
Hay dos análisis simples para detectar enfermedad renal: Análisis de orina y Análisis de sangre.
8 Reglas de Oro para cuidar tus Riñones

Toma Agua
El agua es el disolvente que ayuda a los riñones a eliminar los desechos. Por este motivo, la falta de agua afecta directamente en la capacidad depuradora de dichos órganos, de forma que al no tomar agua de forma regular, hace que los residuos se acumulen en los riñones y existe el riesgo de padecer enfermedad renal aguda, que provoca la interrupción súbita de las funciones purificadoras del riñón al no llegar la suficiente sangre al órgano.
Los expertos recomiendan ingerir alrededor de dos litros de agua al día para reducir el riesgo de padecer alguna de las enfermedades renales.
Hacer Ejercicio
Sabías que durante el ejercicio físico transpiras y pierdes líquidos, lo que genera una serie de desequilibrios internos. Ahí es cuando entran en acción los riñones, para acelerar la recuperación provocada por esos desequilibrios. Si estás deshidratado, podrás constatar que la orina posee un tono muy amarillento, esto se produce por ese déficit de fluidos perdidos mediante la sudoración. Por contra, si bebes agua en cantidad, los riñones se encargan de incrementar la producción de orina (con un tono más claro).


Mantener una dieta saludable
Comer sano y mantener un peso adecuado. Incorporar diariamente a la dieta alimentaria frutas y verduras. Esto puede ayudar a prevenir la diabetes, enfermedades cardiacas y otras condiciones asociadas con la enfermedad renal crónica. También se recomienda disminuir el consumo de sal, para evitar incremento de presión arterial, factor que predispone al fallo renal.
No Fumar
Fumar reduce el flujo sanguíneo y puede evitar que llegue suficiente sangre a los riñones. Si estos órganos no reciben suficiente sangre, no pueden funcionar correctamente. Fumar también aumenta las posibilidades de desarrollar cáncer de riñón.
El tabaco altera la vasculatura renal y potencia fuertemente a los otros factores de riesgo como dislipidemia, hipertensión arterial y diabetes en generar insuficiencia renal, además de aumentar el riesgo de cáncer de riñón.


No Automedicarse
Sin ningún conocimiento médico, muchas personas toman la responsabilidad de su propia salud y la de sus amigos en sus manos. Sin ningún reparo, van recetando remedios contra toda clase de dolencias. Muchas medicinas resultan "tóxicas" para el riñón. Sin embargo, lo último que se sabe es que los antiinflamatorios comunes, además de intoxicarlo, intervienen en el flujo de sangre y traer consecuencias graves sobre nuestros riñones.
Controla tu presión arterial
A medida que envejecemos tenemos más riesgo de hipertensión arterial, diabetes, colesterol alto y las enfermedades cardiovasculares, que son factores de riesgo para enfermedad renal y a su vez la enfermedad renal es un factor de riesgo potente para generar enfermedad cardiovascular e infarto que incluso puede comprometer la vida.
Ten en cuenta que el nivel normal de presión arterial de un adulto es 120/80. La hipertensión se diagnostica si, cuando se mide en dos días diferentes, las lecturas de presión arterial estan por encima de 130/80.
Si tu presión arterial se eleva constantemente por encima del rango normal (especialmente si eres joven), consulta con tu médico para analizar los riesgos, la necesidad de modificar el estilo de vida y el tratamiento con medicamentos.


Controla los niveles de azúcar en la sangre
Cerca de la mitad de las personas con diabetes desarrollan daño renal. El nivel alto de azúcar en la sangre puede dañar los vasos sanguíneos de los riñones, provocando que no funcionen bien. Para porteger estos órganos, es importante mantener el azúcar en sangre en un rango saludable.
Reduce el consumo de sal
Un consumo de sal inferior a 5 gramos diarios en el adulto contribuye a disminuir la tensión arterial y el riesgo de enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular e infarto de miocardio. El principal beneficio de reducir la ingesta de sal es la correspondiente disminución de la hipertensión arterial.
Evita alimentos procesados y preparados siempre que sea posible ya que contienen altas cantidades de sal y sodio.

